Proyecto

Muchos programas de desarrollo en Uganda fracasan al abordar cuestiones relacionadas con la pobreza de manera aislada, obviando la complejidad de los procesos y vínculos que explican el problema. Generalmente los programas trabajan con temas específicos como la educación, salud…dejando fuera del proyecto otras insuficiencias que también son visibles en las comunidades: integración de la higiene y sanidad, producción autosuficiente de alimentos orgánicos y educación medioambiental. Uniendo todos los apartados se ayudaría a crear un ciclo cerrado que haría mejorar la calidad de vida de diversa gente dándoles un método completo y específico para subsistir. En las escuelas que se ha implementado este proyecto, tienen una sanidad insuficiente, y los terrenos de cultivos son bastante extensos aunque hasta ahora no han tenido un uso totalmente sostenible de ellos. La educación medioambiental es generalmente nula.

El oSaluganda2bjetivo del proyecto de las Escuelas Agrosostenibles es mejorar las condiciones higiénicas, la alimentación y la educación de los niños y niñas en siete escuelas ugandesas. Para ello, colaboramos con la ONG local Cape of Good Hope Orphan Care (COGHOC) en la instalación de letrinas secas tipo Ecosan, tanques de recogida de agua de lluvia, criaderos de cerdos, gallineros y huertos ecológicos, completando así un ciclo de producción sostenible adaptado a los recursos de cada escuela. Los alumnos participan directamente en estas actividades, de manera que aprenden técnicas de agricultura y ganadería sostenibles, compostaje e higiene personal a la vez que mejoran las condiciones de vida en la escuela, y con ello la asistencia a clase.

Las cinco primeras escuelas apoyadas actualmente son prácticamente autosuficientes: Tom & Margaret Primary School (2011), Maranatha Primary School (2012), Kisimba Muslim Primary School  (2013), Kiyindi SDA Primary School (2013) y Kiyindi Community Primary School (2015), de manera que la aportación económica se limita actualmente a cofinanciar la compra de piensos, material escolar y tasas escolares de los alumnos más pobres, además de continuar ofreciéndoles asistencia técnica. Estos avances han permitido incorporar una sexta escuela, St. Cecilia Primary School , donde comenzó la construcción de las letrinas Ecosan en 2017 y se ha continuado en 2018 con la instalación de un tanque de 10.000 litros para captar el agua de lluvia y el establecimiento de un huerto escolar de un acre (0,5 hectáreas aproximadamente), incluyendo la entrega de herramientas, semillas y talleres formativos en agricultura ecológica.

Actualmente (2019) se pretende afianzar los logros conseguidos en las primeras cinco escuelas, seguir avanzando en St. Cecilia Primary School, con la construcción de unas cochiqueras, e incorporar una nueva escuela identificada durante la última visita – The Good Samarithan Primary School-, que es la única en la zona que acepta alumnas y alumnos con discapacidades motrices.

Por otra parte, los ingresos generados contribuyen a la incorporación de nuevos niñas y niños cuyas familias no pueden pagar la matrícula. Gracias a un sistema de becas, 257 nuevos alumnos se matricularon en último curso escolar 2017-2018, de un total de 2507 alumnos que se benefician actualmente de este proyecto que comenzamos en 2010 con tan sólo una escuela y 313 alumnos. Este trabajo pretende visibilizar el esfuerzo de todos los alumnos, profesores y voluntarios que venimos trabajando desde entonces y conseguir nuevos fondos para seguir extendiendo el proyecto a nuevas escuelas.

La segunda parte de este proyecto, trata de aumentar la autosuficiencia de mujeres ganaderas al cargo de familias numerosas, para que puedan asegurar cubrir unas necesidades básicas como la matrícula de las escuelas, comida y ropa. Esta iniciativa surgió en 2014 cuando construimos 5 cochiqueras donde 5 grupos de mujeres (seleccionadas por asociaciones de desarrollo local), se constituyeron en cooperativas para criar cerdos que podían vender posteriormente para comprar alimentos y pagar las tasas escolares de sus hijos. Asimismo, el estiércol sirve para devolver la fertilidad a sus huertos, cuyos restos vegetales alimentan a los propios cerdos, completándose así el ciclo productivo. Por su parte, dichas cooperativas se comprometen a donar parte de los nuevos lechones nacidos para extender el proyecto a nuevos grupos de mujeres. Así, son actualmente 9 grupos, constituidos por 5 mujeres cada grupo, es decir, 45 familias numerosas las que se benefician directamente del proyecto. En 2019 pretendemos seguir apoyando esta iniciativa local mediante la compra de pienso para que puedan complementar la dieta de los lechones y, dependiendo de los fondos disponibles, construir una nueva cochiquera para poder crear el décimo grupo de mujeres ganaderas.

 

Utilice el siguiente enlace si desea leer la memoria técnica del proyecto:

Memoria técnica proyecto conjunto 2014